Tomando un vasito del dichoso brebaje negro, me estoy dando cuenta de lo adicto y lo dependiente que me estoy volviendo a tomar al menos dos dosis diarias de este nuevo vicio que he recuperado.
Hacía tiempo tomaba entre tres y cinco cafés diarios, pero me lo prohibieron en un reconocimiento médico dada mi condición de hipertenso por motivos hereditarios y tuve que prescindir de raiz de uno de los mas populares vicios que hay en el mundo.
Al experimentar una clara mejoría e incluso al comprobar que mi tensión estaba mejor que nunca, me aventuré a probar tomar uno por la mañana para ver que pasaba.
No me hacía ni cosquillas. Mi tensión se mantenía firme como una roca, y entonces empecé a tomar otro al principio de la tarde.
De eso hace ya un par de semanas, y el ir a tomarlo es ya mecánico. No antepongo absolutamente nada al hecho de tomarme mis cafetitos.¿Que tendrá este negro brebaje que me hace tanto mal
y aún así no perdono el tomarmelo?
Ayer me tomé la tensión con un tensiómetro casero y la tenía por las nubes: 160/90.
Vaya bronca que me va a echar la doctora cuando me vea.. pero este momento no me lo quita nadie.

Brebaje de magia negra
pócima amarga
que humeante espera
fragancia etérea
endulza- lenguas
prisionero en celda
de loza blanca
manchado en crema.

Ritual matutino
que te despierta
compañía nocturna
que te desvela
cómplice oscuro en tu escritorio,
réquiem líquido de sobremesa
último sorbo del
tiempo extra.

Brebaje cálido del grano,
que se volvió tinta negra,
para satisfacer a su amo.
Dulce , amargo, suave,
cargado, puro o mezclado,
disfrazado de francés, nuez,
almendra, moka o tostado
Se toma como la vida misma:
de porrazo, gota a gota
amargo o endulzado.

¿Te sirvo uno?