Hace pocas fechas emitieron un programa en Antena3 con este mismo título.
Un programa conducido por Teresa Viejo, en el que se dan simplemente unas cuantas condiciones a seguir para poder evitar tener un sobrepeso que en muchos caso resulta fatal para aquellos que lo padecen.
Ayer volvieron a repetir el programa ante el aluvión de llamadas a la cadena para que lo repitieran.
Para quienes no lo vieron voy a publicar un artículo referente a ello, para ver si podemos ayudar entre todos a evitar un problema que supone una de las causas principales de enfermedades coronarias en el mundo, casi tan importante como el consumo de tabaco.

CAPÍTULO I

CONSEJOS

Para perder peso no hay que estar a dieta ni dejar de comer o de disfrutar con la comida

¿Quieres pasar toda tu vida a dieta? Somos seres humanos no somos robots y no podemos estar a dieta toda la vida. ¡No hay quien lo aguante! Muchas veces hacemos caso de las dietas de moda y vemos que cada vez que lo intentamos, quizás consigamos perder peso, sí, pero a base de horribles sacrificios y mucha ansiedad, y recuperamos rápidamente esos kilos perdidos al volver a la normalidad.

Para perder peso no hay que estar a dieta ni dejar de comer o de disfrutar con la comida, por eso te invitamos a que compruebes estas sugerencias, porque por fin tendrás una solución real.

Por la mañana fruta y solo fruta
Y todo lo que quieras.

No te pongas triste. No estamos hablando de tomar medio kiwi o una pera a las 7 de la mañana y luego padecer hambre hasta la comida.

Te recomendamos que comas toda la fruta que quieras. ¿Por qué por la mañana? Porque tu estómago está vacío y en aproximadamente veinte minutos todo lo bueno de esta fruta ya estará nutriendo tus células con una aportación fuerte de nutrientes esenciales para tus células.

Además el comer fruta en ayunas acelera todo el proceso de eliminación tan importante para poder adelgazar. Olvidémonos de explicaciones científicas. Haz una prueba.

Si te cuesta la idea de prescindir de tu café, tómalo solo. Si bebes leche entorpecerás todo el buen trabajo que haces comiendo esa fruta.

Una cosa muy importante: Observarás que si comes fruta por las mañanas irá disminuyendo esta ansia de comer que suele tener uno por las tardes. El hambre, es una sensación que tenemos cuando a nuestras células les faltan nutrientes, así que, por mucho que hayamos comido, si tus células no han recibido lo que necesitan, seguirás sintiendo hambre.

A mediodía vuelve a disfrutar de los guisos contundentes de tus antepasados

Es como si tus antepasados tuvieran todos un "master" en nutrición ya que sabían que una excelente manera de nutrirse a medio día después de una larga mañana trabajando en el campo era comer un buen plato de esos que sacian; hablo de los platos españoles de toda la vida: la paella, el cocido, la fabada, las alubias, patatas guisadas, etc... Platos compuestos principalmente de carbohidratos.

Los carbohidratos han sido la fuente principal de calorías desde los comienzos de la humanidad. La mayoría de la población sigue hoy en día alimentándose principalmente con carbohidratos.

Es irónico que en los países de occidente muchas personas no acompañen las comidas con patatas, arroz, pan, etc... por miedo a engordar mientras que en otros países donde se come mayoritariamente carbohidratos no haya tantos problemas de obesidad.

Si tomas carne o pescado, ¡esta bien!, pero procura tomarlo en pocas cantidades. Fíjate en nuestros bisabuelos, muchos de ellos criaban su propio ganado y empleaban menos a carne en sus guisos. Si pudieras empezar tu comida a medio día con una ensalada y seguir con un "guiso contundente"... Y, si te quedas con hambre, toma dos platos de ese guiso. Comprobarás que digerirás más rápido, tendrás más energía, no engordarás y no padecerás hambre.

La cena: Ayuda a tu cuerpo a descansar y repararse

Si has alimentado bien tus células desayunando fruta, y has comido un buen "guiso contundente" en la comida, lo mejor que puedes hacer es cenar lo que más te apetezca. Lo ideal sería respetar las combinaciones: si comes un filete ¡perfecto!, pero con verduras o ensalada... si comes pasta combínalo mejor con verduras o con un poco de carne

Si no quieres respetar las combinaciones inteligentes !cómete un bocadillo de chorizo y disfrútalo!, pero procura no tomar esto todos los días.

Procura que pasen dos horas después de la cena antes de acostarte. Porque así harás la digestión antes de dormir y permitirás que tu cuerpo realice sus tareas de reparación y regeneración mientras descansas. Si sigues este consejo, al día siguiente te levantarás mucho mejor.

Atesora tu apetito

Comer sin apetito no es un placer. Disfrutarás mucho más de tu plato favorito si atesoras tu apetito.

Relájate. No te pasará absolutamente nada por esperar un ratito para tu siguiente comida del día. Al contrario, la comida olerá y sabrá mejor y no te sentirás culpable.

Comprueba la vida sin lacteos

¿Por qué?

Los lácteos engordan independientemente de si están desnatados o no. Entorpecen la digestión de nutrientes y la eliminación de toxinas.

El 70% de la población en nuestro mundo no toma lácteos.

Hay suficiente calcio en la fruta, las verduras y los cereales.

La leche de vaca es un alimento ideal...para los terneros!

Y no pierdas más dinero con los productos "light" o desnatados. Los países que consumen mayor cantidad de estos productos tienen mayor porcentaje de obesidad, por ejemplo los Estados Unidos y el Reino Unido.

No seas víctima de tus gustos actuales

Los chinos comen principalmente arroz, los italianos pasta, los irlandeses patatas -¿por qué?- no porque estén genéticamente diseñados para comer estos alimentos, sino porque se han acostumbrado a hacerlo.

Aventúrate hacia un mundo de nuevos sabores.

Si te has acostumbrado a la comida que no te conviene y crees que te gusta, imagina cómo vas a disfrutar acostumbrándote a la comida que sí te conviene.

La comida no es respuesta a los problemas de tu vida

Si te encuentras mal por los problemas de tu vida y comes para consolarte, te sentirás aún peor y habrás creado otro problema.

Aprende a separar los "nudos", inquietudes, ansiedades de la vida que están provocados por nuestro estado anímico o las circunstancias de la vida, de la sensación del hambre (aunque físicamente esta sensación es muy parecida).

El hambre es una sensación que sentimos y que se agudiza conforme van faltándonos nutrientes. Siempre y cuando lo que comas te nutra suficientemente, satisfarás tu apetito. Sin embargo, si no te alimentas de verdad, seguirás teniendo un hambre constante que confundirás con esos nudos y acabarás creyendo que comes para mitigar el aburrimiento, para aliviar el estrés, para concentrarte mejor etc.

Muévete

La vida diaria está llena de oportunidades para que muevas tu cuerpo:

Escoge la escalera en lugar del ascensor.

En vez de perder media hora buscando un sitio más cerca, aparca algo más lejos y anda.

Aprovecha la energía y vitalidad que estás recuperando ahora, para moverte más y sentirte aún mejor.

Sé creativo. Baila, anda, salta en un trampolín. Lo que ganarás en bienestar crece proporcionalmente con lo que estás dispuesto a invertir.

Verás que antes de hacer ejercicio y después de hacerlo, la situación de tu vida es exactamente igual. Sin embargo, te sentirás más optimista, más estimulado y tendrás una actitud más positiva.

Disfruta del camino

Solemos ir por la vida pensando: cuando tenga tal cosa, haré esto y seré lo que quiera ser.
Cuando el camino más rápido y eficaz es hacerlo al revés.
Sé una persona que nutre su cuerpo bien. Come lo que comen las personas con el peso deseado y tendrás lo que tienen , más energía, más vitalidad, más felicidad, más respeto por si mismas.

No hay razón para deprimirte. Tienes todas las razones para alegrarte .

FIN DEL CAPÍTULO I.

NOTA IMPORTANTE:

Es importante añadir a esto que aunque en la comida se aconseja comer todo lo que nuestras madres y abuelas nos han puesto siempre para comer, cocido, guisos,e.t.c., es importante no mezclar carbohidratos ( pastas, arroces , pan, bollos, legumbres...) con proteínas ( carne , pescado, huevos...), ya que cuando tomamos hidratos de carbono, nuestro organismo segrega sustancias alcalinas para eliminarlos y cuando tomamos proteínas segrega ácidos para la misma función, pero los dos combinados se eliminan mutuamente, con lo que nuestro estómago no distribuye esos alimentos, y se encontrará pesado además de no hacer bien la digestión, con lo que estos alimentos no los digerimemos convenientemente.

Así que cuando llegue la hora de pensar en lo que vamos a comer, hay que decidir si queremos comer proteínas o hidratos de carbono, y comer de ello todo lo que nos apetezca hasta saciarnos.

Estos dos grupos de alimentos son esenciales para nuestro organismo, es decir, no podemos prescindir de ninguno, y cualquiera de ellos se pueden combinar con verduras y hortalizas, tambien esenciales para nuestro cuerpo.

Así que hay que evitar comer siempre proteínas o carbohidratos, para ir alternándolos.

Al no poder mezclar los carbohidratos con las proteinas, al preparar un cocido madrileño, por ejemplo, añadiremos al cocido todos los ingredientes que lleve normalmente, pero si hemos elegido comer carbohidratos, por ejemplo, nos tomaremos únicamente la legumbre ( garbanzos y arroz) y la verdura (repollo).En la cantidad que queramos.
La "pringá"(carne de morcillo, gallina, pollo, tocino, chorizo, e.t.c.), lo podemos dejar para la cena o para el día siguiente, cuando decidamos comer proteínas.

También es importante no tomar la fruta como postre, porque quedará depositada sobre los alimentos que ya hemos tomado, y lo que hará será fermentarse, con lo que los nutrientes nunca llegarán al organísmo y será perjudicial para nuestra digestión.