EL SIDA: prevención de la infección por VIH

1.- ¿Qué es el SIDA?:

El SIDA es una enfermedad causada por la destrucción del sistema inmunitario a través de un virus llamado VIH. El VIH es un virus que infecta, ataca y destruye preferentemente a células del sistema inmunitario o de defensa, muy especialmente a los llamados linfocitos T4 o linfocitos CD4. La destrucción de estas células con actividad defensiva frente a determinadas infecciones hace que el organismo quede desprotegido y esté en riesgo de padecer estas infecciones (denominads infecciones oportunistas). Una vez que el virus ha penetrado en el organismo, la infección de las células defensivas y su destrucción es lenta pero progresiva.

La epidemia del VIH constituye un problema de salud de primera magnitud en el mundo. Desde que comenzó la epidemia más de 60 millones de personas se han infectado por el VIH. El SIDA ha pasado a ser la principal causa de mortalidad mundial. Según datos publicados por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONU-SIDA) de la OMS, se estimó que al final del 2001 habría 40 millones de personas infectadas por el VIH en todo el planeta. Cerca de una tercera parte de las personas que actualmente viven con el VIH/SIDA tienen entre 15 y 24 años de edad. En su gran mayoría no saben que son portadoras del virus. Muchos otros millones de personas no saben nada o saben muy poco a cerca del VIH para protegerse a sí mismas contra él.

2.- ¿Cuántas personas están afectas por el VIH en nuestro país?

En España se estima que el número de personas vivas que padecen la infección por el VIH se encuentran entre 110.000 y 150.000, aunque probablemente casi una cuarta parte de las personas infectadas ignora que lo está. La seroprevalencia de VIHen la población española está en 5 y 6 infecciones por mil habitantes de 18 y 39 años, con tasas tres veces mayores en hombres que en mujeres, y 7 veces mayores en los residentes del medio urbano. Los niños menores de 15 años son menores de 1% de los infectados por el VIH. En 1999, España fue el segundo país con la tasa de incidencia de SIDA más alta de Europa Occidental. La proporción entre hombres y mujeres es de 5:1 y la edad media se sitúa entre los 35 y 40 años.

3.- Cómo se diagnostica esta enfermedad?

A las pocas semanas de la entrada del virus en el organismo éste comienza a fabricar anticuerpos que se hacen detectable de tres semanas a seis meses después de la infección. Mediante un análisis de sangre específico se pueden detectar los anticuerpos que el sistema inmunitario produce como respuesta a la infección por el VIH. Mediante esta prueba se puede saber si alguien está infectado (seropositivo) o no.

Dado que la producción de estos anticuerpos frente al virus no es detectable de manera inmediata, se recomienda repetir la prueba hasta 3 semanas después de la exposición potencial de infección. Por tanto, si resulta negativo, deberá ser valorada por el médico la conveniencia de repetirlo de nuevo meses después, para asegurarse de que la persona no está infectada.

4.- ¿Cuándo pueden aparecer los síntomas?

Después de producirse la infección por VIH la persona infectada puede estar varios años sin presentar ningún síntoma ni signos de enefermedad, es lo que se denomina como 2estado de portador". Aunque se encuentra asintomático, la persona seropositiva (portadora) ya tiene el VIH en sus células y puede transmitir el virus a los demás.

En la evolución de la infección , y a medida que el virus va produciendo de manera progresiva la destrucción de estas células del sistema inmunitario, el organismo va debilitando sus defensas frente a determinadas infecciones oportunistas que definen el desarrollo o diagnóstico de SIDA.

5.- ¿Con qué tratamientos se cuenta?, ¿para qué sirven?

En la actualidad se dispone de varios fármacos eficaces para el tratamiento de la infección por el VIH. Son los llamados fármacos antirretrovirales. El objetivo de estos fármacos es controlar la progresión de la infección, disminuyendo la cantidad de virus en sangre o "carga viral" y permitiendo la recuperación del sistema inmunológico o defensivo (ascenso de la cifra CD4). La administración de combinaciones de varios de estos fármacos está demostrando ser eficaz. El riesgo de transmisión disminuye cuando se consigue reducir la cantidad de virus VIH en sangre.

También hay determinados fármacos (profilaxis) que se utilizan para evitar la aparición de algunas de las infecciones oportunistas que pueden aparecer mientras la cifra de CD4 en sangre esté por debajo de un valor establecido.

6.- ¿Cuáles son las vías de transmisión del VIH?

La transmisión del VIH únicamente se produce cuando la sangre, el semen o las secreciones vaginales de una persona infectada entran en contacto con la sangre o mucosas de una persona sana. Las vías de transmisión del VIH son:

- Las relaciones sexuales con penetración (anal, vaginal u oral) con una persona infectada.

- La utilización de jeringuillas, agujas, cuchillas de afeitar u otros instrumentos que hayan estado en contacto con sangre infectada.

- La transmisión de la madre infectada a su hijo/a durante el embarazo, el parto o la lactancia.

7.- ¿Qué condiciones deben producirse para que se transmita la infección?

La transmisión se produce cuando una cantidad suficiente de virus llega a la sangre de otra persona. Para producirse la infección, el virus debe penetrar en el organismo y entrar en contacto con la sangre o las mucosas del individuo. Aunque se ha encontrado la presencia del VIH en las lágrimas o en la saliva del infectado, la concentración o cantidad de virus es insuficiente para provocar una infección. El VIH sólo se encuentra en suficiente cantidad para infectar en la sangre, el semen, las secreciones vaginales y, en menor medida, en la leche de la mujer infectada.

La infección puede producirse a través de heridas o pinchazos en la piel o cuando alguno de estos fluidos entra en contacto directo con mucosas corporales (vaginal, conjuntival, anal, oral), aunque éstas no tengan heridas.

8.- En España ¿cuáles son las vías de transmisión por orden de importancia?

Respecto a las vías de transmisión del VIH en nuestro país, casi el 50% de las personas vivas e infectadas lo ha contraído por haber compartido material de inhyección para el consumo de drogas, el 20-30% por prácticas sexuales heterosexuales no protegidas y el 15-25% lo constituyen hombres infectados por prácticas homosexuales de riesgo.

Dentro de la población heterosexual los niveles de infección son muy variables. Entre las mujeres que dan a luz hay una prevalencia entre el 0,5 y 3 por 1.000 según las comunidades autónomas. Las tasas entre parejas sexuales de personas infectadas por el VIH se sitúan en torno al 5-10%.

Entre las mujeres que ejercen la prostitución la seroprevalencia se mantiene por debajo del 2%, aunque la llegada a este colectivo de mujeres inmigrantes provenientes de países con altas tasas de infección por VIH puede modificar en los próximos años esta cifra.

9.- ¿Es la vía sexual la forma más común de contagio?

Sí, la vía más importante de transmisión del VIH en el mundo es la sexual, tanto homosexual como heterosexual. En general, el riesgo de transmisión sexual depende de la prevalencia de la infección en la población sexualmente activa.

La transmisión se produce al mantener relaciones sexuales con penetración sin preservativo con una persona infectada por el VIH. Una vez que la persona se infecta, aunque no tengas síntomas, puede transmitirlo a otras personas durante el resto de su vida. Cuantas más relaciones sexuales sin protección tenga, mayor es la probabilidad de transmitirlo, pero hay que recordar que una sola relación puede ser suficiente para transmitirlo. No es posible saber de antemano, por el aspecto físico, si una persona está infectada o no por el VIH.

10.- ¿De qué forma se puede prevenir?

Dentro de la prevención de la transmisión por vía sexual hay diferentes actitudes o medidas a considerar, teniendo en cuenta el respecto a los valores y creencias personales.

- La abstención sexual es la única forma 100% efectiva de prevenir la transmisión sexual del VIH.

- La monogamia mutua (mantener relaciones sexuales siempre entre la misma pareja) es otra manera de evitar el riesgo de infección.

- En las personas activas sexualmente y sin pareja estableo varias parejas o con pasado sexual desconocido debe practicarse el sexo de manera segura, utilizando el preservativo de manera correcta y regular. Siempre que se tengan relaciones sexuales con penetración (anal, vaginal u oral) hay que utilizar de forma adecuada el preservativo. El preservativo evita la transmisión del VIH y también de otras enfermedades de transmisión por vía sexual como la sífilis, la gonorrea, el herpes genital y la hepatitis B.

11.- ¿Qué tipo de preservativos son los más aconsejables?

Son preferibles los preservativos fabricados por látex a los de otros materiales. Si se utilizan lubricantes adicionales con el preservativo, éstos deben ser de base acuosa, como la glicerina. No se recomienda lubricantes oleosos o grasos como vaselina, aceite o cremas corporales, ya que pueden dañar y deteriorar el látex, disminuyendo su eficacia como protector.

12.- ¿Practicar sexo oral es arriesgado?

El riesgo de transmisión durante el sexo oral es mucho menor, aunque se han descrito casos de contagio del VIH por esta vía. Por las razones expuestas, se recomienda también utilizar el preservativo con esta práctica sexual.

13.- ¿Las úlceras o heridas en las zonas genitales aumentan el riesgo de contagio de SIDA?

La presencia de úlceras o heridas aumenta el riesgo de transmisión de la infección por VIH, ya que son zonas expuesta (ya no tienen la protección o barrera de la piel íntegra) que facilitan la entrada del virus en el organismo. El diagnóstico y tratamiento de estas infecciones de transmisión sexual reduce el riesgo de transmitir y de contagiarse con una persona infectada por el VIH.

14.- ¿Cómo se transmite el SIDA a través de la sangre infectada?

La transmisión se produce al intercambiar o compartir agujas, jeringuillas u otros utensilios para preparar la droga que se contaminen con la sangre infectada. En nuestro país, la forma más importante en la actualidad de transmisión del SIDA por la sangre sigue siendo el haber compartido el material que se utiliza para preparar e inyectarse drogas, aunque ha descendido el número de nuevos diagnósticos de VIH debido a esta vía de transmisión gracias a dos motivos, la disminución de jóvenes que se incorporan al consumo de drogas por vía parenteral (inyectada) y por la reducción de la seroprevalencia de VIH en esta población.

15.- Si se consumen drogas por vía parenteral, ¿que se puede hacer para evitar el contagio?

Lo ideal es abandonar el consumo de drogas. Hay programas de reducción de riesgos con programas de deshabituación y de tratamiento sustitutivo con metadona.

Si no es posible, se recomienda cambiar la vía de consumo.

Si no es posible evitar el consumo por vía parenteral, se deben reducir los riesgos de infección y de transmisión con las siguientes medidas:

- Utilizar jeringuillas de un solo uso. Hay programas de intercambio de jeringuillas donde se entregan jeringuillas nuevas si se devuelven las usadas.

- No rehusar ni compartir jeringuillas, agua o utensilios para la preparación de la droga. Si no es posible utilizar utensilios nuevos, desinfectar las usadas mediante algunos de los siguientes procesos:

* Introducir jeringa y aguja varias veces en lejía y enjuagarla después con agua.

* Hervir jeringuilla y aguja en agua durante al menos 15 minutos.

* En juagar aguja y jeringuilla en agua e introducirlas en lejía diluida al menos 15 minutos.

- Utilizar un container nuevo o desinfectado y un nuevo algodón para preparar la droga.

- Limpiar la zona de inyección con algodón y alcohol.

- Tras el uso de la jeringuilla, deshacerse de manera segura de ella. No dejarlas en el suelo o en lugares que puedan suponer un riesgo de pinchazo e infección para otras personas.

No compartir cepillos de dientes, cuchillas de afeitar ni otros utensilios que se puedan contaminar con la sangre infectada.

16.- ¿Qué relación existe entre SIDA y su transmisión por transfusión sanguínea?

Respecto a la transmisión por transfusiones de sangre y productos sanguíneos desde 1986 en España se analizan por ley las donaciones de sangre, órganos y plasma, habiéndose eliminado prácticamente por completo la infección postransfusional. Este riesgo se sitúa en el orden de 1 por cada 200.000 ó 300.000 donaciones. Además de las pruebas de "screening" que se realizan, se está mejorando la selección de donantes. Las personas que reconozcan prácticas de riesgo (pasadas o presentes) deben autoexcluirse de realizar donaciones de sangre. Se recomienda usar donantes conocidos previamente , en especial mujeres. Intentar transfundir el menor número de unidades necesarias y de pocos donantes.

17.- ¿En qué consiste la transmisión vertical?

Las madres portadoras del virus de la inmunodeficiencia humana tienen, aproximadamente, en uno de cada cuatro o cinco casos, la probabilidad de que su hijo/a nazca con VIH. Una mujer infectada por el VIH puede transmitir el virus a su hijo durante el embarazo, durante el momento del parto o durante la lactancia materna. Las mujeres infectadas deben utilizar otros métodos anticonceptivos, además del preservativo para evitar el embarazo. Además, las madres portadoras no deben dar el pecho a su hijo/a.

Es fundamental el diagnóstico precoz de conductas de riesgo y de infección por VIH en mujeres en edad fértil, para recibir a tiempo consejo sobre los riesgos de transmisión, los métodos de planificación y control de la natalidad de los que dispone y la posibilidad de iniciar un tratamiento antirretroviral eficaz.

También se recomienda a toda embarazada que se realice de manera sistemática la prueba del VIH en el momento de diagnósticos del embarazo, para adoptar , tras consejo médico y lo antes posible, aquellas actitudes terapéuticas que reduzcan el riesgo de transmisión en el caso de estar infectada por VIH, respetando sus creencias y valores.

18.- ¿Qué puede hacer una mujer embarazada si se queda infectada?

Si se queda embarazada y está infectada tiene diferentes alternativas u opciones para la prevención de la transmisión vertical al feto, desde la interrupción voluntaria del embarazo en las primeras 22 semanas (contemplada en la legislación vigente), hasta la continuación del mismo.

Si se desea seguir adelante con el embarazo, hay que intentar disminuir al máximo el riesgo de transmisión del feto. El riesgo de transmisión viene determinado por varios factores como la carga viral de VIH durante el embarazo, las características del parto y otros. La administración de tratamiento antirretroviral durante el embarazo disminuye las tasas de transmisión al feto al reducir la carga viral. Hay protocolos de tratamiento antirretrovirales que se pueden tomar durante el embarazo y que consiguen esta reducción de la carga viral. El embarazo no contraindica la utilización de regímenes terapéuticos combinados. En varios estudios se ha demostrado que la cesárea disminuye el riesgo de transmisión intraparto. La lactancia materna aumenta el riesgo de transmisión, por lo que se contraindica su utilización.

19.- ¿Qé papel juegan los padres en la prevención entre jóvenes y adolescentes?

El papel de los padres es fundamental como educadores para enseñar a sus hijos a evitar y prevenir la infección por el VIH. Tras 20 años de epidemia, millones de jóvenes saben muy poco o tienen ideas erróneas acerca del VIH/SIDA. Tres de cada 5 casos de SIDA adquiridos por vía sexual y 9 de cada10 de los adquiridos por compartir material de inyección de drogas afectan a jóvenes y adultos con edades comprendidas entre los 20 y 39 años. Teniendo en cuenta el tiempo existente desde la infección hasta la aparición de SIDA, probablemente muchas personas debieron de contraer la infección precozmente, algunos incluso durante la adolescencia.

Los padres son los transmisores más importantes de valores en el desarrollo de sus hijos. Muchas vidas dependerán de que reciban una información comprensible y correcta sobre los riesgos de la infección por el VIH en su actividad sexual y su conocimiento sobre las maneras de evitarlo. Especialmente durante la adolescencia, la conducta sexual está sujeta a multitud de influencias relaciondas en el entorno (consumo de alcohol, la falta de planificación). Hay que fomentar desde la infancia la responsabilidad, la autoestima y los hábitos de salud y mantener un ambiente de confianza que permita el diálogo sobre temas como la sexualidad.

Proporcionar a la gente joven información correcta y aptitudes para la vida es un requisito previo para el éxito de cualquier respuesta al SIDA.

20.- ¿Qué medidas de prevención han de seguir las personas que conviven y / o atienden a pacientes infectados por el VIH?

Para las personas que conviven o tienen a su cargo personas infectadas con el VIH existen una serie de recomendaciones para prevenir el contagio en estas circunstancias:

* Usar guantes al manipular sangre u otros líquidos corporales; también con recipientes o materiales manchados con materiales de desecho.

* Utilizar lejía como desinfectante de las superficies o utensilios que puedan estar contaminados con sangre u otras secreciones corporales (semen o secreciones vaginales). Primero lavarlo con agua y jabón y después desinfectar con una mezcla de agua y lejía 81 parte de lejía y 9 de agua).

* Protegerse mediante un apósito las zonas de la piel con heridas y cortes.

* Evitar la exposición si hay riesgo de salpicadura mediante una bata, gafas o guantes. Si hay salpicadura de sangre u otros fluidos o pinchazo accidental, lavarse la zona con agua y jabón. En los ojos lavar con agua abundante.

* No manipular las agujas o rejingas usadas en un paciente con infección por VIH. Se deben desechar todas las agujas sin recapuchar, sin desmontar de la jeringuilla y con otras manipulaciones en un contenedor adecuado de material duro e incinerable.

21.- ¿Cómo puede el personal sanitario prevenir infectarse?

La mejor prevención para evitar las exposiciones accidentales de personal sanitario a sangre u otros líquidos orgánicos de pacientes infectados por el VIH es la adopción de medidas de precaución universales. Es decir, tomar siempre las mismas medidas de protección, independientemente de la situación serológica del paciente, lo que equivale a adoptar precauciones como si potencialmente todos los pacientes fueran seropositivos.

El riego de infección tras exposición accidental a sangre infectada por el VIH es bajo (0,3%), dependiendo del tipo de exposición, infecciosidad de la fuente y profundidad del pinchazo. Existen protocolos elaborados que establecen recomendaciones de profilaxis según el riesgo real de infección.

22.- Si se produce una exposición accidental, ¿qué podemos hacer?

Si esto ocurre, en el ambiente laboral o no, con material o líquidos potencialmente infectados o que se desconoce su procedencia, se debe acudir a consultar con el responsable de la medicina de empresa o preventiva de su centro, médico de cabecera o en su hospital de área en el menor plazo de tiempo posible.

Si es posible lave la piel expuesta con agua y jabón antes.

Cuando consulte intente ofrecer el mayor número de detalles referentes a la fuente y al tipo de exposición.

Se valorará la exposición y el posible riesgo de transmisión. Si el riesgo es alto y ha transcurrido un tiempo menor al establecido para el inicio de tratamiento (primeras 72 horas), el personal sanitario que le atiende le ofrecerá la posibilidad de recibir un tratamiento antirretroviral profiláctico que disminuya el riesgo potencial de transmisión, explicándole los posibles beneficios y los posibles riesgos (toxicidad) de los fármacos prescritos. Debe saber que puede precisar un seguimiento durante 12-24 meses.

Hasta transcurrir el tiempo necesario y conocer el resultado de las pruebas serológicas, debe adoptar un comportamiento como si fuera seropositivo: no donar sangre, órganos o tejidos y mantener unas relaciones sexuales con protección.

23.- ¿Cómo NO se transmite el VIH?

Para evitar actitudes que lleven al aislamiento social y a la marginación a las personas infectas , el virus del SIDA no se transmite:

* Por contacto con las lágrimas, sudor o saliva.

* Por hablar, darse la mano o muestras de afecto como el abrazo o el beso.

* Las relaciones habituales con personas infectadas como ocurren con el colegio, los transportes públicos, lugares de trabajo, el hogar, locales públicos, etc., no suponen riesgo de infección.