Esta ley va a traer cola. Nadie quiere hablar en contra de ella, porque parece que hablar en contra de ella es hablar en favor de los perjuicios que causa el tabaco.

Nada mas lejos de la realidad. Yo he sido fumador durante mas e dieciocho años, y hablo con conocimiento de causa.

Lo que está haciendo el gobierno con esta ley es coartar la libertad de las personas, claro que después de permitir que se coarte la libertad de expresión, esto no pilla para nada por sorpresa.

¿Que les hubiera costado permitir a las empresas, por ejemplo acondicionar un espacio para fumadores?.
¿A quien se perjudica con ello?¿Que hay detrás de esta actitud autoritaria y dictatorial?

Si lo que se pretende es que los no fumadores no tengan contacto con el humo que desprenden los cigarros de los fumadores, esta sería una buena medida, y hubiera sido acogida con cierta aceptación.

Pero no, se prohíbe por prohibir, se pretende que una persona que quizas lleva toda su vida fumando lo deje en el acto, así por arte de Birly y Birloque.

Luego dicen que si la oposición esta detras de la crispacion que hay en la sociedad.Y desde luego ellos lo estan solucionando poniendo a fumadores empedernidos al borde de un ataque de nervios.

Solamente un fumador sabe de la dependencia que tiene del tabaco.Una situacion no deseada de abstinencia le puede conducir a un estado de ansiedad, que sin duda repercutirá en su estado de ánimo, en su productividad, en su familia y en su entorno.

Ya sé que habrá quien dirá que si se quiere fumar un cigarro que salga a fumarselo a la calle, pero es que resulta que si el empresario que le paga, ve que cada hora , vamos a poner, que eso depende del grado de adicción que se tenga, se ausenta de su puesto de trabajo y tiene que irse a la calle, ¿cuantas horas? o mejor dicho, ¿cuantos dias va a dejar de trabajar comparandolas con un trabajador no fumador?

El no fumador, tambien protestará, porque tendrá que hacer el trabajo del que es fumador durante su ausencia.

Por lo tanto esto lo verá el empresario y como es de sentido común prohibirá ausentarse de su puesto de trabajo al empleado para fumarse su cigarrito.No va a ser el empresario el que pague los platos rotos de esta ley que se han sacado de la manga y que ya resulta ser una chapuza, como todo o casi todo lo que hacen.

Hay otro ejemplo claro, y es en la hostelería donde la ley ya se puede calificar de cacicada.

Resulta que en un local donde presumiblemente se pueda fumar, porque tenga menos de cien metros cuadrados, y el dueño haya optado por que se fume en su local, no lo pueden hacer los empleados.
¡Tocate los pies!.O sea, que el camarero tiene que estar trabajando hasta las tantas de la noche, con un mono de no te menees, y encima soportando que le echen el humo en la cara sin poder dar ni una caladita.Pero, ¡es que estos no están bien de la cabeza!

Luego está el tema de los locales de mas de cien metros cuadrados, en los cuales se empleara el 30% del aforocomo maximo para fumadores, y el 70% restaurante para los no fumadores.¿Y si en un restaurante la clientela es mayoritariamente fumadora?¿Que hace el restaurador?¿Perder el 70%, o vamos a poner el 40% siendo generosos, del aforo y dejarlo vacío?.

Esta claro que tampoco han pensado en los perjuicios que puede tener el sector hostelero con esta ley.

Y eso en invierno, cuando llegue el verano y pongan las terracitas, nadie acudirá a locales cerrados, para que no les puedan coartar su libertad.

Y lo que tiene mas pecado, es que nadie se ha opuesto a la ley, ni siquiera la oposición , que protestan por cualquier tontería y cuando se trata de defender los principios basicos de las libertades, resulta que apoyan a gobierno.

Esto es para mear y no hechar gota.No me extraña que algunos representantes de policías locales hayan manifestado que no van a ser los policías del tabaco, y que no piensan arrestar a nadie que incumpla la ley.Normal, no se podrían ocupar de cosas mucho mas importantes, y todo esto, por no habilitar una maldita salita para fumadores.